VIDA CONSAGRADA

VIDA CONSAGRADA EN GENERAL
Caminar desde Jesucristo  Congreg. para los inst. de vida consagrada y las soc. de vida ap. -2002
Ecclesiae Sanctae -Pablo VI Sobre la aplicación de Perfectae Caritatis.
Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesia sobre la Vida Consagrada Sagrada Congregación para Religiosos e Institutos Seculares
Perfectae Caritatis -Sobre la adecuada renovación de la vida consagrada
Vita Consecrata -JPII, 1996
Vida Consagrada en la Iglesia L’Osservatore Romano
Vida Consagrada -Suma de Sto. Tomás

 

APOSTOLADO
Vida activa y la nueva evangelización en Juan Pablo II L’Osservatore Romano
Al Servicio de la Iglesia L’Osservatore Romano

 

COMUNIDAD
Comunidad a la luz del Evangelio L’Osservatore Romano
Vida Fraterna «Congregavit nos in unum Christi amor»

ORACION
Compromiso de la Oración en la Vida Consagrada L’Osservatore Romano.

 

 

 

 

"Vida Consagrada" en el Catecismo

VOTOS
Castidad Consagrada L’Osservatore Romano
Castidad Consagrada /Unión Conyugal de Cristo con la Iglesia L’Osservatore Romano
Obediencia Evangélica en la Vida Consagrada L’Osservatore Romano
Pobreza Evangélica Condición Esencial de la Vida Consagrada L’Osservatore Romano
Pobreza y libertad -SCTJM
Virginidad  Sacra Virginitas -Encíclica, Pio XII

 

OTROS TEMAS DE LA VIDA CONSAGRADA
Clausura "VERBI SPONSA"   Instrucción sobre la clausura de las Monjas
Desarrollo y tendencias de la vida consagrada en los tiempos recientes L’Osservatore Romano
Dimensiones de la vida consagrada L’Osservatore Romano
Dote
Entrada en Vida Religiosa, motivos y obstáculos Contra Retraentes, Sto Tomás Aquino.
Espíritu Santo; Su Influjo en la Vida Consagrada L’Osservatore Romano
Vida Consagrada Femenina L’Osservatore Romano
Formación en los Institutos Religiosos, orientaciones -Cong. Institutos Vida C.
Formación, Colaboración entre institutos en la  -Cong. Institutos Institutos Vida C.
Origen de la Vida Consagrada L’Osservatore Romano
Camino de Perfección L’Osservatore Romano
Religiosos y Promoción Humana -Cong. para Religiosos
Relación con Obispos -Cong. para Religiosos
Signo y Testimonio de Vida en Cristo L’Osservatore Romano

"Toda vocación a la vida consagrada ha nacido de la contemplación, de momentos de intensa comunión y de una profunda relación de amistad con Cristo, de la belleza y de la luz que se ha visto resplandecer en su rostro. Allí ha madurado el deseo de estar siempre con el Señor - '¡Qué bueno es estar aquí!' [1] - e de seguirlo. Toda vocación madura constantemente en esa intimidad con Cristo". [2]                 

‘La perfección humana consiste en el progreso constante en la virtud. Se distingue entre el camino de la salvación y el camino de perfección. El primero no se vincula al seguimiento, mientras que el segundo consiste en la radicalidad en el seguimiento. Siempre hay un escalón más alto que aquel a que se ha llegado. Es un itinerario que no tiene meta en este mundo. [3]

‘El cristiano, mediante los votos, hace una total consagración de si mismo a Dios, consiguiendo un fruto más fecundo de la gracia bautismal... Esta consagración es tanto más perfecta tanto por medio de vínculos más firmes y estables se represente más a Cristo, unido con vinculo indisoluble a su Iglesia’. [4]

'La codicia de los bienes, el ansia de placer, la idolatría del poder, o sea la triple concupiscencia que marca la historia y que está en el origen de los males actuales sólo puede ser vencida si se descubren los valores evangélicos de la pobreza, la castidad y el servicio'. [5] Los consagrados proclaman, con la vida y con la palabra, la belleza de la pobreza del espíritu y de la castidad del corazón que liberan el servicio hacia los hermanos y de la obediencia que hace duraderos los frutos de la caridad. [6]

El estado de vida consagrada aparece por consiguiente como una de las maneras de vivir una consagración "más íntima" que tiene su raíz en el bautismo y se dedica totalmente a Dios. [7]

En la vida consagrada, los fieles de Cristo se proponen, bajo la moción del Espíritu Santo, seguir más de cerca a Cristo, entregarse a Dios amado por encima de todo y, persiguiendo la perfección de la caridad en el servicio del Reino, significar y anunciar en la Iglesia la gloria del mundo futuro. [8]

La vida religiosa se distingue de las otras formas de vida consagrada por el aspecto cultual, la profesión pública de los consejos evangélicos, la vida fraterna llevada en común, y por el testimonio dado de la unión de Cristo y de la Iglesia. [9]

“Nadie piense que los religiosos, por su consagración, se hacen extraños a la humanidad o inútiles para la ciudad terrena, ya que cooperan espiritualmente para que la edificación de la misma se funde siempre en Dios y se dirija a Él, no sea que trabajen en vano los que la edifican”. [10]

‘Lo que vale no es lo que hacen, sino lo que son como personas Consagradas al Señor’ [11]

‘La dimensión escatológica es uno de los mayores servicios que hacen los consagrados - signo preclaro de los valores del Reino - a la comunidad humana. Con anticipo de los bienes y el tiempo futuros, concreción histórica de la esperanza celeste. Profecía, parábola del Reino. [12]

Y ‘la vida religiosa ha sido, es y será siempre una forma - hasta privilegiada, de alguna manera - de ser persona humana y de realizarse como tal en todas sus dimensiones antropológicas: dimensión relacional con las cosas, de encuentro con los demás y de libertad autodeterminadora. [13]

Tenemos la seguridad, desde la asistencia del Espíritu  a su Iglesia, de que la vida religiosa puede llegar a ser más libre y liberadora, más personalizada y personalizadora, ... más responsable y más humana, que otras formas, si el que se consagra responde a su vocación.’ [14]

"La vocación de las personas consagradas sigue siendo la de Jesús y, como Él, asumen sobre sí el dolor y el pecado del mundo consumiéndolos en el amor." [15]

‘Todos hemos de valorar y estimar profundamente la entrega de estas almas contemplativas a la oración, a la alabanza y al sacrificio. Son muy necesarias en la iglesia. Son profetas y maestras vivientes para todos; son la avanzadilla de la Iglesia hacia el reino. Su actitud ante las realidades de este mundo, que ellas contemplan según la sabiduría de Espíritu, nos ilumina acerca de los bienes definitivos y nos hace palpar la gratitud del amor salvador de Dios. Exhorto, pues, a todos a tratar de suscitar vocaciones entre los jóvenes para la vida monástica, en la seguridad de que estas vocaciones enriquecerán toda la vida de la iglesia.[ 16] 

'Es propio de la condición humana, y especialmente de la juventud, buscar lo absoluto, el sentido y la plenitud de la existencia. Queridos jóvenes, ¡no os contentéis con nada que esté por debajo de los ideales más altos! No os dejéis desanimar por los que, decepcionados de la vida, se han hecho sordos a los deseos más profundos y más auténticos de su corazón. Tenéis razón en no resignaros a las diversiones insulsas, a las modas pasajeras y a los proyectos insignificantes. Si mantenéis grandes deseos para el Señor, sabréis evitar la mediocridad y el conformismo, tan difusos en nuestra sociedad.[17] 

'Jóvenes, escuchadme, responded al Señor con corazón fuerte y generoso. Él cuenta con vosotros. No lo olvidéis: Cristo os necesita para realizar su proyecto de salvación. Cristo necesita vuestra juventud y vuestro generoso entusiasmo para hacer que resuene su anuncio gozoso en el nuevo milenio. Responded a su llamada poniendo vuestra vida al servicio de él en los hermanos. Fiaos de Cristo, porque Él se fía de vosotros.’ [18]Es una respuesta exigente pero es una respuesta eficaz donde reside la verdadera alegría y la paz.’ [19]  

"Verdaderamente tenemos necesidad de jóvenes valientes que, dejándose configurar por el Padre con la fuerza del Espíritu y llegando a ser 'personas cristiformes', [20]  ofrezcan a todos un testimonio limpio y alegre de su 'específica acogida del misterio de Cristo" [21]


[1] Mt. 17,4

[2] Instrucción: Caminar desde Cristo n. 25

[3] Gregorio de Nisa: Sobre la vida de Moisés, Ed. Ciudad Nueva, Madrid 1993 p. 29 / 203

[4] Lumen Gentium VI, 44

[5] Cfr. Vita Consacrata, 88-91

[6] Instrucción: Caminar desde Cristo n. 45

[7] Cfr. Perfectae Caritatis 5

[8] Cfr. CIC, can. 573

[9] Cfr. CIC, can. 607

[10] Lumen Gentium VI, 46

[11] Juan Pablo II Maynooth 1979

[12] Perfectae Caritatis 1

[13] M.Díez Presa: Antropología de la Vida R, Instituto Teológico de Vida Religiosa, Madrid 1984 p.94

[14] Ídem p. 27

[15] Instrucción: Caminar desde Cristo n. 27  

[16] Juan Pablo II

[17] Juan Pablo II. XVII 25 de julio de 2001  "Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo" Mt 5, 13-14

[18] XVII Jornada Mundial de la Juventud - Jueves 25 de julio de 2002

[19] Juan Pablo II: en el Santuario de Lourdes – 15 agosto 2004

[20] Vita Consecrata, 19

[21] Vita Consecrata, 16 / Instrucción: Caminar desde Cristo n. 46

 

" La renovación de la vida religiosa dependerá del crecimiento en el amor de Dios, teniendo siempre presente que "la contemplación de las cosas divinas y la unión asidua con Dios en la oración debe ser primer y principal deber de todos los religiosos"», (citando el canon 663,1 del Código de Derecho Canónico)  «El único modo efectivo de descubrir cada vez más la propia identidad es el arduo, pero consolador, camino de conversión sincera y personal, con un humilde reconocimiento de las propias imperfecciones y pecados; y la confianza en la fuerza de la resurrección de Cristo ayudará a superar toda aridez y debilidad, a eliminar el sentido de desilusión experimentado en ciertas ocasiones."

JPII, 10-XII-2002